Estás pensando en salirte de la odontología asociada y montar una clínica dental? Aquí te damos algunos consejos enviados por la clínica dental Urbina para saber si ahora puede ser el momento adecuado para apretar el gatillo.

1. Tienes ganas de independizarte

Tal vez lo más importante antes de iniciar su propia práctica dental, es que usted necesita tener un profundo deseo de independencia como profesional de la odontología. Si lo que más te gusta es ir a trabajar y fichar a la misma hora todos los días y te gusta la rutina y la previsibilidad, puede que montar tu propia clínica dental no sea la opción adecuada.

Sin embargo, si tiene la visión de ser propietario de un negocio, de llevar la voz cantante, y está dispuesto a hacer un esfuerzo adicional para conseguirlo, montar una clínica dental puede ser muy gratificante.

2. Estás preparado para asumir el reto

No es ningún secreto que abrir una clínica dental puede ser un gran reto. Incluso si lo planifica con antelación, es probable que se enfrente a una serie de obstáculos en el camino. Tómese un tiempo para considerar si está preparado financiera, física y emocionalmente para asumir el reto.

¿Serás capaz de trabajar muchas horas durante los próximos dos años? ¿Está preparado para enfrentarse a la frustración y la decepción de vez en cuando durante el proceso de creación de su consulta? Piensa en cómo podrías manejar las diferentes situaciones en las que te encontrarás cuando empieces una consulta en solitario. Y no te preocupes si al final no te sientes preparado. Simplemente dale más tiempo y reconsidéralo cuando las circunstancias hayan cambiado.

3. Tienes un plan de negocio

Toda empresa necesita un plan de negocio, y los dentistas no son una excepción. Si aún no ha desarrollado un plan de negocio completo, deténgase en el punto en el que se encuentre y empiece a elaborar uno. El plan de negocio de tu consulta dental debe incluir los tipos de servicios que ofreces y a qué coste, las políticas de pago, la información sobre el seguro dental, el análisis de la competencia y las estrategias de marketing.

Su plan de negocio es la visión de su clínica dental y debe definir sus objetivos, enumerar exactamente las medidas necesarias para alcanzarlos y establecer parámetros para controlar su progreso.

4. Tiene el capital inicial

Asegúrese de que dispone de suficiente capital inicial antes de empezar a tomar medidas activas para crear su propia consulta dental. Empezar tu propia consulta en solitario puede costar más de 500.000 dólares, lo que puede ser una inversión bastante importante, especialmente para los jóvenes profesionales de la odontología. La mayoría de los dentistas que abren su propia consulta acaban financiando una gran parte de los costes de inicio, sin embargo, muchos dentistas también tienen algo de capital ahorrado para hacer frente a los costes adicionales y a un pago inicial.

5. Conoce su mercado local

Conocer su mercado local -y su competencia- es probablemente crucial antes de empezar a invertir dinero en su propia consulta. Es importante asegurarse de que el mercado no está sobresaturado de profesionales de la odontología que ya ofrecen los mismos tipos de servicios que usted pretende ofrecer. Tienes que aportar algo diferente.

Por ejemplo, si en su zona abundan los dentistas generales, puede considerar la posibilidad de abrir una consulta que se dedique específicamente a la odontología estética. O tal vez muy pocos dentistas, o ninguno, de su zona acepten Medicaid. Aceptar Medicaid puede traer nuevos pacientes directamente a su puerta con poco o ningún esfuerzo de marketing.

6. No tiene una cláusula de no competencia

Muchos contratos de dentista asociado incluyen cláusulas de no competencia. Esto puede afectar a tu capacidad para iniciar tu propia consulta dental en un determinado periodo de tiempo tras dejar tu puesto actual y/o a una determinada distancia de la consulta de la que estás saliendo.

Las cláusulas de no competencia también pueden abarcar las adquisiciones de pacientes y los tipos de servicios que se pueden ofrecer. Revise siempre sus contratos de trabajo con un abogado antes de firmarlos y de nuevo antes de iniciar una consulta dental.