Los futuros padres a menudo se preguntan qué comprar para su nuevo bebé, y uno de los artículos más importantes de su lista es una cuna. Con tantas marcas, modelos, colores y materiales disponibles, no es de extrañar que los padres puedan sentirse abrumados cuando intentan decidir cuál es la mejor para ellos.

Hay dos tipos básicos de cunas: tradicionales o convertibles (o “pack ‘n play”). Las cunas estándar están construidas con listones que encajan como piezas de puzzle. Las cunas convertibles tienen la característica adicional de que sus laterales son extraíbles, por lo que pueden transformarse en cualquier momento en una cama infantil o en una cuna de viaje.

Cuando se trata de cunas, los padres quieren lo mejor para sus hijos. Una cuna de alta calidad puede proporcionar un lugar seguro para dormir a tu bebé y durar hasta bien entrada la primera infancia.

A continuación Bebés Victoria indica algunos aspectos que hay que tener en cuenta al elegir una cuna:

1. Asegúrate de que la cuna cumple las normas de seguridad.

Todas las cunas fabricadas en Estados Unidos deben pasar la normativa de la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo (CPSC). Busca una etiqueta en la cuna que diga que cumple estas normas de seguridad.

2. Evite las cunas con laterales abatibles.

La CPSC retiró las cunas laterales en 2010 por problemas de seguridad. Si tienes una cuna de este tipo, es mejor que dejes de usarla y busques una alternativa más segura. Las barandillas laterales de las cunas pueden bajarse o desprenderse, creando un hueco peligroso entre el colchón y la barandilla. Si tu bebé queda atrapado en este hueco, podría asfixiarse.

3. Elige una cuna resistente.

Cuando elijas una cuna, sacúdela para asegurarte de que está bien construida y es resistente. Evita las que se tambaleen o sean inestables. Las cunas inestables pueden volcar con facilidad y provocar lesiones graves a tu hijo.

4. Busca colchones regulables en altura.

Algunas cunas vienen con colchones regulables en altura, lo que puede ser útil cuando el bebé empiece a sentarse y a ponerse de pie por sí solo. Puedes bajar el colchón según sea necesario para evitar que tu pequeño se suba.

5. Elige sábanas de cuna adecuadas.

Asegúrate de comprar sábanas fabricadas expresamente para ese tipo de cuna. Deben ser ajustadas para que no se suelten y cubran la cara de tu bebé. Las sábanas ajustables de Lewis son una excelente opción para cualquier cuna.

6. Ten en cuenta el tamaño de la cuna.

Piensa en el espacio que necesitarás para la cuna y si quieres que ocupe toda la habitación o sólo una esquina. Ten en cuenta también cuánto tiempo quieres usar la cuna: la mayoría de los bebés superan una cuna de tamaño estándar a los dos años.

7. Elige un estilo.

¿Quieres una cuna tradicional de madera o algo más moderno? Hay diferentes estilos entre los que elegir, así que puedes encontrar uno que combine con la decoración de tu cuarto infantil.

8. Busca elementos como cestas y cajones.

Si buscas más espacio de almacenamiento en tu habitación, algunas cunas vienen con cestas o cajones debajo. Esto puede ayudar a almacenar mantas adicionales, pañales y otros artículos esenciales.

9. Determina si es fácil de montar.

Si piensas montar la cuna tú mismo, elige una que no sea demasiado complicada. De lo contrario, puede que quieras contratar a alguien para montarla.

10. No te olvides del tamaño del colchón.

Una vez que tengas la cuna, no te olvides de comprar un colchón que quepa perfectamente en su interior. Asegúrate de medir el tamaño de la cama antes de comprarlo para saber qué tamaño comprar.