¿Está pensando en comprar una caseta de jardín? Hay que tener en cuenta varios aspectos: en primer lugar hay que preocuparse por el tamaño, el grosor de las paredes, los cimientos, las ventanas y puertas, la forma del tejado y el montaje. En este artículo te contamos con detalle qué debes tener en cuenta para evitar una mala compra.

Los cobertizos de madera para jardín tienen diferentes formas. Pequeñas, medianas y grandes, con ventanas de suelo a techo, cuadradas o de ojo de buey, con tejado plano, inclinado o a dos aguas, y las paredes también pueden ser de distintos grosores, en función del uso de la nave.

Los siguientes consejos le ayudarán a familiarizarse desde el principio con los temas más importantes de los cobertizos de jardín y a hacer la mejor elección.

1: Elija el tamaño en función del uso previsto

Al principio hay que decidirse por casetas de jardín. Piensa bien de antemano cómo quieres utilizar tu cobertizo. Porque el tamaño de su cobertizo depende de sus necesidades.

Si sólo quieres guardar tus herramientas de jardín, basta con un cobertizo de 10 a 15 m². Si quiere recibir a amigos y familiares en las fiestas de verano, lo ideal es una caseta de jardín de 20 a 25 m² con patio cubierto, y si quiere recibir a sus invitados para que pasen la noche en la caseta de jardín, debería elegir una caseta de jardín de más de 25 m².

Nuestro consejo: es mejor prever algunos metros cuadrados más que querer ampliar la caseta de jardín más adelante.

2: Elija el grosor de pared adecuado

Los espesores de pared de 28 mm son habituales, sobre todo para los cobertizos. Este grosor es recomendable si desea dormir en su cobertizo durante los meses de verano, pero no en las estaciones más frías.

Los grosores de pared de 40/44 mm son ideales para su uso en verano, pero también en las estaciones de temporada baja, como primavera y otoño. Con unas dimensiones y una construcción comparables, estos cobertizos son un poco más caros que los que tienen menos grosor de pared, ya que también son mucho más estables y ofrecen un uso más variado que los cobertizos para herramientas, por ejemplo.

Los grosores de pared de 50-58 mm a 70 mm e incluso 90 mm satisfacen los requisitos más exigentes para un lugar cómodo y protegido en el jardín. Las propiedades naturales de la madera como materia prima son especialmente eficaces con estos grosores de pared. Estos cobertizos no sólo protegen del sol en verano, sino que también aíslan muy bien del frío en otoño, garantizando una temperatura óptima. Los cobertizos de jardín con estos grosores de pared son cobertizos de jardín de lujo que también destacan por su estabilidad especialmente elevada. Ofrecen una excelente protección contra la intemperie y pueden soportar incluso las tormentas más fuertes.

3: Elija las ventanas y puertas en función del uso previsto

A la hora de elegir su casa de jardín, preste atención también a las ventanas y puertas. ¿Son adecuados para el uso previsto?

Un cobertizo con ventanas pequeñas, por ejemplo, sería malo para el estudio de un pintor que depende de mucha luz en el interior. Del mismo modo, tener paredes totalmente acristaladas para un cobertizo de pasatiempos podría suponer una pérdida de intimidad en su cobertizo.

Si desea utilizar su cobertizo todo el año, las ventanas de doble acristalamiento son imprescindibles. Aunque el acristalamiento sencillo deja pasar mucha luz, es extremadamente permeable al frío. También debes comprobar si las ventanas se pueden abrir o no. Esto es especialmente interesante para las personas a las que les gusta el aire fresco y también ventilar el cobertizo adecuadamente.

4: Elige un tejado con vistas despejadas

No hay nada que modele más el aspecto de un cobertizo que la elección de la forma del tejado. Por lo tanto, a la hora de comprar un cobertizo, debe elegir una forma que desee ver durante años.

Las tres formas de tejado más populares para los cobertizos de jardín son: tejado plano, tejado a dos aguas y tejado a un agua.

Un tejado plano no es completamente plano, al contrario de lo que indica su nombre. Por regla general, la pendiente del tejado es inferior al 10%, lo que permite que el agua de lluvia escurra bien. Los tejados planos son una declaración de modernidad en términos de arquitectura de casetas de jardín y encajan bien en jardines de líneas limpias. Combinan a la perfección con los muebles de salón, que también son cada vez más populares en el jardín. Además, un tejado plano no ocupa altura, lo que suele ser importante en jardines con árboles.

El tejado a dos aguas consta de dos superficies inclinadas que se unen en el centro de la cumbrera. Se trata de una forma de tejado habitual en nuestras culturas desde hace siglos y que ofrece muchas ventajas. La lluvia es bien drenada por las pendientes, mientras que en las regiones nevadas las pendientes más llanas impiden que la masa de nieve se deslice espontáneamente. La ventaja del tejado a dos aguas es la sencilla construcción de la estructura del tejado y el posible ahorro de espacio. En la casa de verano, el espacio ganado puede utilizarse, por ejemplo, para un altillo dormitorio, y a veces una ventana adicional en el hastial proporciona más luz.

5: Cimentación y construcción correctas

Los cimientos de su caseta de jardín son un punto importante que no debe descuidarse. Unos cimientos bien colocados garantizarán que su cobertizo se mantenga estable e impermeable durante años.

Pero no todos los cobertizos necesitan cimientos. Mientras que una pequeña caseta de herramientas ya depende de una losa de hormigón y un suelo nivelado, las casas de troncos necesitan unos cimientos estables bajo tierra, en una franja o en un punto. En otro artículo hemos resumido en detalle en qué consisten los cimientos: “Cimientos de casetas de jardín”.

El diseño de los cimientos no es una obra maestra de artesanía: con un poco de habilidad, puede construirlos usted mismo.