En primer lugar, tienes que comprar una. Como las copas menstruales vienen en una gran variedad de formas y tamaños, esta tarea puede parecer abrumadora. Consulta en tu farmacia local o echa un vistazo en Internet, y comprueba qué opciones tienes a tu disposición. Muchos vendedores de copas menstruales ofrecen diferentes tamaños para personas que se encuentran en diferentes edades y etapas de su vida, diferentes cantidades de flujo menstrual o que tienen una anatomía diferente.

Por ejemplo, para las personas con un cuello uterino bajo, puede ser mejor una copa más corta. Las personas que hacen más ejercicio físico pueden encontrar que una copa más rígida es mejor para evitar las fugas (1). Lee las descripciones en la caja o en Internet para encontrar la mejor copa menstrual para ti.

Limpieza y desinfección de la copa menstrual

Antes de utilizar las copas menstruales por primera vez (y después de cada periodo), es importante desinfectarla. Esto se puede hacer rápidamente en casa: sólo tienes que coger una olla, meter la copa menstrual, añadir agua hasta que la copa menstrual no descanse en el fondo de la olla y ponerla al fuego. Hierve la copa menstrual durante cinco minutos y ya está. Retira la copa menstrual de la olla y deja que se enfríe completamente antes de introducirla.

Mientras estés con la regla, no es necesario que desinfectes la copa menstrual cada vez que la vacíes; basta con una simple limpieza con agua tibia y un jabón suave. Asegúrate de limpiar los pequeños orificios que se encuentran justo debajo del borde de la copa menstrual; éstos son los responsables de crear la succión para que la sangre no se escape de la copa.

Cómo introducir la copa menstrual

1. Limpia

Antes de introducir la copa menstrual, asegúrate de que está limpia y desinfectada (si es el comienzo de un nuevo ciclo). Lávate las manos con agua tibia y jabón. Si tienes las uñas largas y afiladas, considera la posibilidad de acortarlas, ya que la inserción con las uñas largas puede ser más difícil.

2. Dobla:

Dobla la copa menstrual de modo que la amplia abertura de la copa menstrual se haga más pequeña para la inserción. Hay varias formas de hacerlo:

Doblar en C (también conocido como medio pliegue, pliegue en U): Dobla el borde superior de la copa menstrual por la mitad, de modo que se cree una forma de C o U apretada.

Pliegue hacia abajo (pliegue en punta, pliegue en tulipán): Empuja un lado del borde hacia abajo en la copa, creando una punta estrecha.

3. Inserte

Encuentra una posición cómoda. Prueba a sentarte en el inodoro, de pie o en cuclillas. Sujeta la copa menstrual doblada con una mano y utiliza la mano libre para separar los labios. Localiza el orificio vaginal e introduce lentamente la copa menstrual en la vagina en dirección al coxis. Mientras introduces la copa menstrual, intenta mantener la posición doblada de la copa menstrual.

4. Abrir

Cuando ya no puedas mantener la copa en posición plegada, deja que se “abra” dentro de la vagina y sigue empujando la copa menstrual desde la base de la misma. Debes empujar suavemente la copa menstrual lo suficiente como para que el tallo ya no sobresalga del orificio vaginal. No empujes la copa menstrual tan profundamente que no puedas agarrar el tallo de la copa.

5. Girar (opcional)

Una vez introducida, algunas instrucciones de la copa menstrual piden que se gire la copa menstrual para asegurarse de que está sellada y asegurada. Para ello, agarra la copa menstrual por la base (no por el tallo) y dale una vuelta completa.

6. Compruebe

Si no estás segura de que la copa menstrual se ha abierto completamente, prueba a introducir un dedo a lo largo del interior de la vagina hasta el borde de la copa menstrual, y sigue el borde alrededor, asegurándote de que todo el borde se ha abierto. Para asegurarte de que la copa menstrual está correctamente colocada y abierta, agarra el tallo y tira suavemente de él. Deberás sentir cierta resistencia o una sensación de presión de succión.